Hasta el 3 de marzo, el Museo Serralves de Oporto ofrece una exposición centrada en la obra del artista catalán en torno a 1973, cuando con 80 años, preparaba una gran retrospectiva en el Grand Palais de París. Para ella, Miró concibió una serie de telas perforadas, relieves tejidos (“Sobreteixims” e “Sobteteixims-Sacks”) y cinco “Toiles brûlées” (telas quemadas), en las que dio rienda suelta a su rabia estética, renovando sus recursos y procedimientos en un momento en el que la crítica anunciaba la “muerte de la pintura”.

La exposición presenta once obras pertenecientes a la Colección del Estado portugués, en depósito en la Fundación Serralves, así como veintitrés pinturas y objetos de colecciones públicas y privadas de España y Francia. Además, la muestra incluye también una sección documental que permite conocer la metodología de trabajo de Miró en la ejecución de sus “Sobreteixims”, así como una película del fotógrafo catalán Francesc Català Roca, que registra el proceso de creación y destrucción de las “Toiles brûlées”.